Durante la mayor parte de la historia del sector, inspeccionar un tanque de almacenamiento implicaba ponerlo fuera de servicio, vaciarlo, ventilarlo y enviar a una persona a un espacio confinado. Consideramos que hace tiempo que ese modelo debería haberse abandonado.
El coste oculto de una entrada
Cada entrada en un espacio confinado conlleva riesgos que ningún permiso elimina por completo. También conlleva costes: pérdida de producción, ventilación, equipos de rescate en espera y días de trabajo programado.
- Riesgos atmosféricos que requieren monitorización continua
- Pérdida de producción durante la parada
- Costes adicionales de los equipos de rescate en espera y de la tramitación de permisos
La robótica como opción predeterminada
Cuando un robot certificado puede realizar el mismo trabajo mientras el tanque permanece en servicio, la entrada deja de ser necesaria y los datos obtenidos son de mayor calidad, no de menor.
